Tomás Diez: Por una economía altamente local y global

Tomas Diez es un urbanista venezolano especializado en la fabricación digital y sus implicaciones en el futuro de las ciudades. Es director de Fab Lab Barcelona en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, coordinador global de la Fab Academyy director de proyectos europeos de la Fab Foundation. En su visita a Santiago, Chile en Fab13, como moderador de la conferencia “Haciendo Nuevas Economías”, lo entrevistamos para saber el tipo de sociedades que se generan a través de los FabLab y cómo estos proyectos operan bajo una lógica mucho menos jerárquica y descentralizada que la economía tradicional.
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Tomas Diez es un urbanista venezolano especializado en la fabricación digital y sus implicaciones en el futuro de las ciudades. Es director de Fab Lab Barcelona  en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña,  coordinador global de la Fab Academyy director de proyectos europeos de la Fab Foundation. En su visita a Santiago, Chile en Fab13, como moderador de la conferencia “Haciendo Nuevas Economías”, lo entrevistamos para saber el tipo de sociedades que se generan a través de los FabLab y cómo estos proyectos operan bajo una lógica mucho menos jerárquica y descentralizada que la economía tradicional.

El décimotercer encuentro internacional de Fab Labs, se realizó desde el 31 de Julio hasta el 6 de Agosto, donde especialistas e interesados provenientes de todo el mundo se reunieron para presentar, debatir, colaborar y crear la comunidad en torno a los distintos intereses locales y globales sobre fabricación digital, innovación y tecnología.

¿Qué tipo de soluciones son las que entregan los FabLab para las ciudades?

Deberíamos dejar de pensar en una visión solucionista, los FabLab no son una varita mágica. Yo creo que la complejidad que las ciudades tienen hoy en día, es tan grande que es muy difícil pensar que hay una solución para todo, lo importante es generar espacios, para generar oportunidades,  es en este sentido, donde los Fablab aportan el espacio físico y mental para generar estas oportunidades, y las oportunidades de conectar a diferentes actores, diferentes disciplinas.

¿Son lugares de autosustentación?

Totalmente, yo creo que el tipo de oportunidades van orientadas a un lado de la sustentabilidad a una parte  ecológica y a una parte social.

¿Cuál es el reto de los FABLab para superar a los sistemas de producción tradicionales? ¿Cómo generan nuevas economías?

No los reemplazan, los complementan. El Fablab cumple un rol en un ecosistema complementario, que si no existieran estas otras piezas de este ecosistema, entonces los Fablab serían una anécdota.

Esta idea de que los Fablab van a reemplazar la forma en que se produce, no creo que ocurra. Lo que está ocurriendo es que la industria aprende de esta dinámica de generar oportunidades de prototipado rápido, de pensamiento abierto, de interdisciplinariedad.

La cultura de los Fablab es lo que está reemplazando el modelo productivo, entonces lo que vamos a ver es cómo sistemas complementarios de producción se conectan entre sí  y se articulan.

¿Es una nueva economía?

Se convierte en una nueva economía que viene de un modelo productivo industrial. De hace 150 años que  está basado en la escasez, sobretodo en la generación de stock y el control de cadena de suministro y el control de mecanismo de distribución. Si pensamos en que cada ciudad puede producir todo lo que necesita, entonces se rompe toda la estructura en la que creamos la economía actual. Cuando eso se empieza a mover, no se trata de una ruptura sino que se genera una nueva economía que se actualiza, que hace un update.

¿Es una auto economía para los países o es socializable?

Es conectada, yo la veo no sólo a nivel país sino que cada vez es más importante la relevancia de las ciudades, porque cuando las  ciudades ganan la capacidad de producir prácticamente todo lo que consumen, entonces la organización de las naciones y  los estados se vuelve casi irrelevante. Porque normalmente estas administran mecanismos centralizados de producción, de alimentos, de energía. Entonces es muy importante pensar en una una economía altamente local pero altamente global también, donde el intercambio económico no se basa en yo te doy cobre y tú me das soya, sino que se basa en producción local con elementos locales, pero al final la capacidad productiva se encuentra localizada, En lugar de entrar en una economía global en la que yo tengo que producir algo, enviarlo en container al otro lado del mundo, yo envío la información, digamos los bits de ese producto y se produce localmente. Esto es lo que hace el proyecto FabCity que producen localmente todo lo que consumen, pero que al mismo tiempo forman parte de una red global que intercambia recursos, conocimiento y genera una nueva economía digital.

¿Cómo viene a aportar a las industrias creativas?

Los FabLabs son en su ADN industrias creativas, generan las condiciones para que pasen cosas. Para que gente que no encaja en el sistema tradicional económico, encuentre una forma de generar nuevas ideas, son lugares donde pueden hacer proyectos que quizás no tienen una viabilidad financiera, pero tienen una viabilidad de generar un valor inmenso a nivel social y ecológico.

Mantener estos espacio y esta comunidad conectada, con una filosofía alrededor de cómo usar la tecnología y la conectividad global y el espíritu colaborativo es uno de los valores más grandes que pueden aportar los FabLabs.

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