Productos editoriales chilenos más allá de su territorio

El estudio sobre las necesidades de exportación del sector editorial es un estudio comparativo de plataformas asociativas para la exportación de libros, encargado por el Comité Ejecutivo de Chilecreativo, en apoyo a la Política del Libro y la Lectura. En este contexto entrevistamos a Lorena Fuentes, quien nos habló de los principales desafíos y problemas que encuentran los actores de la industria editorial cuando quieren internacionalizar sus productos, y sobre los programas de apoyo a la internacionalización que existen en Chile.
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El estudio sobre las necesidades de exportación del sector editorial es un estudio comparativo de plataformas asociativas para la exportación de libros, encargado por el Comité Ejecutivo de Chilecreativo, en apoyo a la Política del Libro y la Lectura. En este contexto entrevistamos a Lorena Fuentes, quien nos habló de los principales desafíos y problemas que encuentran los actores de la industria editorial cuando quieren internacionalizar sus productos, y sobre los programas de apoyo a la internacionalización que existen en Chile.

¿Desde dónde surge la necesidad de este estudio?

A partir de los esfuerzos que distintos actores públicos y privados están haciendo para desarrollar una industria del libro nacional y regional sostenible, que permita incrementar y fortalecer la producción creativa e intelectual del país. Sin duda, el fortalecimiento del sector se relaciona con la posibilidad de que los productos editoriales chilenos circulen más allá de su territorio y lengua, de manera que exista un intercambio equilibrado del libro chileno no solo dentro del país, sino que también con otros mercados de América Latina y el mundo. La Política Nacional de la Lectura y el Libro (PNLL) 2015-2020 reconoce esta necesidad, de manera que ha organizado una comisión de trabajo −donde participan las asociaciones gremiales del sector y los organismos públicos vinculados− específicamente dedicada a discutir e implementar una serie de medidas que avancen en esta dirección. Al interior de este trabajo surge la posibilidad de hacer una asesoría para comprender las condiciones y dificultades actuales de la promoción, distribución y comercialización de las ediciones nacionales a nivel internacional, que tiene como objetivo final servir de insumo para el diseño de una plataforma de promoción, distribución y comercialización que se ajuste a las necesidades del sector.

¿ Qué actores se reunieron para decidir que era necesario este estudio?

La decisión se tomó en la comisión de trabajo de internacionalización de la PNLL, en la que participan organizaciones del sector público y de la sociedad civil. Por ejemplo, ProChile, Corfo/ChileCreativo, Consejo Nacional del Libro y la Lectura y Dirección de Asuntos Culturales (Dirac). Desde la sociedad civil, participa el Colegio de Traductores e Intérpretes de Chile, y las cuatro asociaciones que representan a los editores: Editores de Chile. Asociación de editores independientes, universitarios y autónomos; la Cooperativa de Editores de la Furia; la Corporación de Libro y la Lectura y la Cámara Chilena del Libro.

¿Cuáles son los principales puntos que ha revelado el estudio dentro del diagnóstico del estado actual de la internacionalización de productos editoriales?

Existen pocos estudios dedicados a analizar el estado de la internacionalización del sector editorial chileno. Ahora bien, todo ellos coinciden en que existe una desigualdad entre los niveles de importación y exportación de libros. Los primeros son tremendamente más elevados que los segundos, de manera que durante los últimos veinticinco años Chile ha jugado en el panorama editorial internacional un rol de más bien de consumidor de la producción de otros países. La investigación  estadística más reciente y completa sobre este tema es 25 años de la industria del libro en Chile, de Juan Carlos Sáez y Álvaro Mardones. Por mencionar un ejemplo de las cifras que entregan: en 2014 el mercado editorial chileno importó alrededor de 60millones de USD y exportó un total de 1,1 millones de USD. En cuanto a la distribución de estas exportaciones, es interesante que entre 1992 y 2014 el principal mercado al que se dirige el sector editorial chileno son otros países de América Latina, como Argentina, México, Ecuador y Bolivia, y en alguna medida Estados Unidos. En cambio, la llegada del libro chileno a España es muy baja.

¿Cuál es el futuro de la internacionalización, según este estudio?

El futuro de la internacionalización impone desafíos a cada uno de los productos editoriales susceptibles de ser comercializados en el exterior. El libro digital ofrece interesantes oportunidades para que la producción nacional llegue a otros mercados, ya que reduce o elimina los costos de impresión, transporte, distribución y aranceles aduaneros. También, la comercialización de derechos de autor es un excelente canal para que los catálogos nacionales se difundan fuera del país. Dicho esto, el libro impreso es en este momento el formato más utilizado por la industria editorial, y lo seguirá siendo en los próximos años. Y este formato es el que más problemas enfrenta hoy para su internacionalización, ya que requiere de mayores esfuerzos de logística, gestión y financiamiento.

¿Cuáles son los principales problemas con los que se  encuentran los actores de la industria editorial cuando quieren internacionalizar sus productos?

Los problemas que enfrentan los actores de la industria editorial cuando quieren internacionalizar sus productos se relacionan con algunas debilidades del ecosistema completo del libro y la lectura. Las editoriales y distribuidoras tienen niveles diferentes de conocimiento sectorial con relación al funcionamiento de otros mercados, muchas veces no cuentan con estrategias adecuadas de visibilización, promoción y difusión de sus productos en el exterior, y enfrentan problemas de financiamiento y gestión cuando se involucran en procesos de exportación.

Ahora bien, estas dificultades solo se pueden resolver con equipos dedicados exclusivamente a estas tareas, situación que es complicada en un mercado editorial pequeño, como el chileno, donde no se han consolidado actores especializados en la comercialización hacia el exterior, en la negociación de derechos de autor, etcétera. Faltan, por ejemplo, distribuidoras dedicadas a la exportación y agencias literarias. También, los bajos márgenes de rentabilidad de las editoriales les impide dedicar recursos a la internacionalización y correr riesgos económicos en esa dirección.

Además, a estos obstáculos se suman algunas dificultades estructurales: el evidente aislamiento geográfico respecto de los principales mercados es sin duda el más importante, ya que eleva los costos de transporte. Ahora, el mismo crecimiento de la industria editorial nacional, que podría permitir solucionar parte importante de estos problemas,  necesita de la internacionalización de sus productos. Por esta razón es tan importante invertir esfuerzos y recursos para que el libro chileno circule en otros mercados.

¿Qué programas de apoyo existen para la internacionalización?

Los apoyos para la internacionalización han aumentado y mejorado en los últimos años. Actualmente algunos de los más importantes son los del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, como los fondo concursables de ventanilla abierta para asistir a ferias internacionales del libro y apoyo a la traducción; los de Corfo a través de NODE, PROFO y las misiones tecnológicas; y los de ProChile, mediante los planes sectoriales.

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